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lunes, 6 de abril de 2015

Reseña de Como soles patagónicos, por Joan Pinardell




COMO SOLES PATAGÓNICOS
Eloy Sánchez Guallart
Editorial: 
Unaria ediciones

Eloy Sánchez Guallart publica "Como soles patagónicos", su segundo libro de poemas, después del que fuera su magnifico primer trabajo "Manifiesto Asténico".
En "Como soles patagónicos", el poeta, desde su singularidad dirige su poesía hacia un ámbito más social con el fin de propugnar una reacción: no hay un punto intermedio para el hombre que por fin abre los ojos. No puede haber excusa para seguir indiferente ante la zozobra. Si somos dueños de algo es de ese futuro, que pese a no ser del todo nuestro, es responsabilidad del que indaga y vive en el presente.

De esta manera los versos nos invitan a tomar conciencia de dónde estamos. En el extremo más alejado de lo impasible el poema se nos muestra como una eclosión luminosa, Quiere anticiparse al hundimiento de una era caduca, nos prepara para algo que viene, sabe que hoy, más que nunca, callar es otorgar. Y ensalza la reacción de la palabra desnuda contra el conformismo de los impasibles e indiferentes: la poesía como línea defensiva que hay que poner a salvo a toda costa se vuelve protagonista.

La estructura del poemario, dividida en cuatro partes, se establece en una cuenta atrás durante la cual asistimos a una transformación: la poesía simbólica, intima, personal, va mudando hasta trascender el ámbito subjetivo y abocarnos a un espacio crítico y combativo. Al tiempo que el poema adquiere una sencillez y una claridad visionaria, el fondo del mismo destila un decir directo, exigente, socializador, en el que el poeta busca su respuesta, y como unidad social que es, la encuentra en la indagación de lo genérico y colectivo, siempre con la intención de discernir u otear un punto común de reflexión humana desde la que promover un cambio.
Como respuesta al caos. Como si sus ojos fueran los ojos de un sherpa que nos dirigieran hacia una cima desde la que mirar con nuevos ojos. Como descubrimiento y constatación de la fragilidad de un mundo en caída libre, al que hay que cuestionar, sí, pero para salvar necesariamente. Como esperanza y segunda oportunidad para el que llega, nacen estos poemas.
En "Como soles patagónicos" la poesía de Eloy se vuelve comprometida y testimonial, reflejo de una época convulsa que nos toca vivir. En estos versos queda patente la convicción de que el ser humano, pese a la crisis espiritual que lo amenaza, es todavía dueño de un espacio, pequeño pero irrenunciable, el de su consciencia, el de su responsabilidad, el de su poesía.

Desde allí, y de manera urgente, tendrá que establecer su lucha y hacer oír su voz.

Joan Pinardell





martes, 31 de marzo de 2015

Presentación de Como soles patagónicos, de Eloy Sánchez Guallart





El martes 24 de marzo se presentaba en la Cafetería Cinema de Castellón el segundo libro de poemas de Eloy Sánchez Guallart publicado por Unaria ediciones dentro de su colección Astrolabio.







Una mirada que quiere dejar atrás el desencanto de este tiempo roto, que propone la acción como combate, la importancia de tomar consciencia y superar la apatía frente a este estado del malestar, desde la suma de todas las pequeñas luchas cotidianas individuales. Y que quiere creer que el cambio siempre es una posibilidad.






Siendo


Si tengo este abismo
de voces lleno
de pisadas con barro hasta la frente
de andamios colgando
de una rama parapléjica

es que estoy vivo en un 97 %
y hasta mi autómata me pide
extender su autonomía.

Si doblo mis ojeras
en la cama cada noche
y las cuelgo en una percha
-no necesito los ojos para tocarte-
es por necesario descanso
(hombre blanco, primer mundo, clase media en proceso de derribo,
cuarentaytantos años, 1’65, sin tumores conocidos)

Si no me hago a un lado
arderé en el cortejo
si no me doy la vuelta
y os miro a los ojos
si ensancharan las calles y pudiera
escribir sin costuras
todo lo que le falta a la palabra
para hacerse necesaria.

Así estamos
los unos por los otros
y sin los otros.









Los más


Cobayas del Gran Experimento, con luz fotovoltaica. Vida-placebo que va extendiendo sus arrecifes como aceite derramado desde el ferrocarril cuyos ojos –lombriz recreada- saben circular en doble dirección.


Desbordados de ceguera hasta los hombros, ciudadanos sin cartilla, espuma ante la piedra artificial que ha sido edificada desde los centros neurálgicos de la insidia.


Estadísticamente, la piel que nos recubre es una medida porosa de alcance discontinuo. No llega su tacto al empuje binario de una cédula ni palpita con la segura continencia del mercado establecido.


En el laboratorio de los hombres automáticos no hay respuesta sin estímulo. Se programan las ubres en el búnker radioactivo. Donde los pasos dibujan las flechas, ascensores de una sola vigilia reptan sus ceros hacia los pasillos.


Dos lunas pintadas por bombillas fluorescentes. Bayas y vainas impúdicamente reproductivas. La estupidez es una moneda de curso legal. Solo las retinas de la dignidad tienen un olfato selectivo.


Caballos sin nombre y crines metálicas. Fábricas deslocalizadas del desdén. Abrupta herida dorsal cada vez más satisfecha de sus vísceras, más abrupta y más cortante y sin sutura, mueve la cincha que amamanta a la rueda.


Seguimos descendiendo al pozo con la lumbre-artrosis que nos quema la
mano?







jueves, 30 de enero de 2014

Reseña de Manifiesto asténico de Eloy Sánchez Guallart en la revista Literaturas.com




Manifiesto asténico

Por José Antonio Olmedo López-Amor
/ Autor: Eloy Sánchez Guallart
Género: Poesía
Editorial: Urania ediciones
Número de páginas: 86


portada manifiesto_astenico

Natural de Castellón, Eloy Sánchez Guallart (1963) es uno de los miembros de la tertulia poética castellonense El Almadar y colabora habitualmente con sus textos en su revista Azharanía. Ha participado en las antologías de varios autores Poetas del 15M (Séneca, 2011) y Arando versos (ACEN, 2012). Sánchez Guallart debuta en la poesía con Manifiesto asténico que se enmarca como una ópera prima pionera en la colección Astrolabio, coordinada por la poeta y editora Amelia Díaz Benlliure.

El título del poemario puede abocarnos a equívoco, ya que la astenia reflejada en él no hace justicia con el corpus final tras su lectura, la vigorosidad, el tratamiento colorista o su riqueza de imágenes no me permite aceptar que el conjunto sea un manifiesto escrito desde el decaimiento o la debilidad, sino más bien lo contrario, intuyo que está escrito desde una fuerza interior que se rebela contra todo ello, aunque no por ello está exento del desencanto que proporciona ser consciente de la realidad que nos rodea.
Los temas centrales escogidos por el poeta castellonense para vehicular su discurso son el amor, el ser humano y el tiempo, pero abordados cada uno desde las más variadas lecturas y gradación de hondura que su versatilidad como cantor y filósofo le confiere.
El libro está dividido en tres bloques y para diferenciarlos utiliza fragmentos de otro cantor y filósofo legendario como es Leonard Cohen, fragmentos que dicho sea de paso podrían haber sido traducidos al castellano. El primer bloque abre el fuego con una estrofa de la canción “Suzanne” que fue la más popular del disco en que se publicó y una de las más famosas de su carrera, The Songs of Leonard Cohen (1967), no por casualidad este disco es la ópera prima del autor canadiense que provenía de la literatura -ya había escrito dos novelas y cuatro poemarios- y se lanzaba al mundo de la música a la edad de 33 años. Son tantas las analogías que Sánchez Guallart encuentra en Cohen que el poeta de Castellón decide separar cada bloque de su poemario con fragmentos de canciones del genio autor de The Partisan.

El primer poema del libro lleva por título “Poética” y no en vano al mismo tiempo que inaugura la aventura en sus versos el poeta trata de justificar las motivaciones de su escritura, un envite en el que podemos entrever tanto los temas capitales de sus preocupaciones como el patológico e impulsivo mecanismo que lo lleva a escribir casi en legítima defensa, planteamiento que ya compartiera otro excelente poeta valenciano como es Sergio Arlandis en su obra Caso perdido (Renacimiento, 2010).
El poemario abarca un espectro muy amplio tanto en léxico como en puntos de vista del yo lírico, en el lenguaje por ejemplo encontramos desde lo sórdido y casi ordinario hasta lo más culto y refinado, pasando por una supresión de artículos y preposiciones, así como un espíritu neologista que no ocultan una búsqueda estética y convierten la lectura en ocasiones -posiblemente alambicada para algunos- sofisticada e impactante. También observo un uso anárquico de las comas y las asonancias, rasgos que exigen cierta entrega por parte del lector y que además confirman una concepción ultra liberal de un versolibrismo desatado que busca nuevos caminos, algo muy de agradecer en estos tiempos en los que para mucha gente está todo dicho en la literatura.

En la página 34 encontramos el poema titulado “Valentine´s day” y una de sus estrofas dice así: “…talle frondoso en tarro esencial/volcánica flor hierática altiva/en formas sinuosas ondulas tu ser/capicúa guía deseo inalcanzable”. El agrupamiento de sustantivos y adjetivos dan buena cuenta de lo intenso de la lectura, una sucesión de imágenes, de sabores, de colores en espasmódica vorágine de sucesos y de formas.
En la pagina 56 se encuentra el poema titulado “Mediodía” quizá sea una apreciación mía pero encuentro en estos versos la misma cadencia que en la letra de una canción, por lo que intuyo cierta vocación de músico en Eloy, una inquietud que -de ser cierta- sin duda le beneficiaría a la hora de componer poemas: “Soy un flamenco rojo en la cocina, /aquel estúpido que todavía no emigró, /soy el último habitante que declina/los verbos del fútbol y el bar. /Así se dispone en los bandos que cuelgan/de las esquinas de plomo en esta puta ciudad”. La acólita visión descarnada de un mundo que acompaña a aquel que no lo asume no es cinismo ni crítica sino un lenguaje fundado contra la tiranía sistémica que instaura en los corazones tanta desazón como inhumanidad. “Tanta moneda en el centro de las apáticas vidas…” “Tantos números venciendo la lágrima en un desahucio…” “La horma se ha hecho sistema/y agrieta la calidad del ser que abrió…”. El poeta se indigna ante un panorama desolador, el escenario del urbanita del siglo veintiuno, no entiende el estatismo, la vida autómata, y hasta se cuestiona la utilidad de la poesía: “Tantos árboles huérfanos de abrazo/y tan poca/la utilidad de un poema”. Es lícito cuestionarse hasta la validez de nuestro silencio, es comprensible que nazca la desconfianza cuando lo demás no acompaña, somos humanos, por eso son necesarias las “Proposiciones”: “Provoquemos el acto, /una fugaz rebeldía, /las manos/que encienden/e incendian/el páramo ciego”. Revulsivo, fiscal acusador, díscolo sublevado, la audacia como autor de Eloy inquieta y atenaza al pensamiento, incita al movimiento y su dinámica. A lo largo de los 53 poemas que componen este libro vamos conociendo la historia no contada por su autor, el estigma del amor, la angustia por lo efímero de estar vivo, influencias musicales, como también influencias cinematográficas, si bien en ocasiones esas influencias se delatan textualmente en títulos como “Habitación con vistas” o “Del tiempo sin retorno o la conciencia del Replicante” hacia filmes -tan dispares- de Ivory o Scott respectivamente, también lo hacen sutilmente en descripciones muy gráficas dignas de una cultura audiovisual, se muestran perspectivas narradoras ubicadas con la misma precisión que colocaría sus aparatos un director de fotografía. Hay guiños en sus versos a autores clásicos como cuando dice: “Espinas como labios…” o a películas míticas de géneros mucho más explícitos: “Tras la puerta verde…” “Quiméricos inquilinos…” aunque debo confesar que mi intuición me dice que su criterio artístico le hace inclinarse más por el género de la ciencia ficción, no por nada es autor desde el año 2008 de un blog que lleva por nombre “Lágrimas en la lluvia” cuyo título hace alusión al magnífico monólogo interpretado por el actor Rutger Hauer en la secuencia final de la película “Blade Runner”, un clásico que sin duda ha influido en este autor.

En la página 73 encontramos el poema titulado “El poema que escribo” donde el poeta se sincera con sus lectores en su afán por atisbar nuevos senderos en el lenguaje construido con palabras y confiesa tanto su necesidad de afirmarse como disidente gramatical de una mayoría aborregada -cronopio- como su verdadera naturaleza de autor-canal más que autor-caudal. Lo ajeno de la inspiración nos nombra cauces de argumentos que no entendemos, Eloy acepta ese sometimiento de orden natural pero no pierde la esperanza de intentar introducir sus cláusulas para mejorar las condiciones de ese contrato leonino: “El poema que escribo/se enzarza en las esquinas, /con ira costurera/gruñe su condición disidente/ajeno a los modismos/a los pies de la manada”.

En definitiva Manifiesto asténico es un viaje por las entrañas de un nuevo poeta que ofrece buenas formas y buenos contenidos, un poeta que no redunda en lo ya leído sino que con valentía aspira a encontrar nuevas vertientes, algo que lo destaca de una gran masa tradicionalista que comercia con monas vestidas de seda tan héticas como pergeñadas. Espero que en el futuro podamos hablar de Sánchez Guallart como uno de los benefactores de esa raza en peligro de extinción que son los verdaderos poetas.

http://www.literaturas.info/Revista/2014/01/manifiesto-astenico/


martes, 30 de octubre de 2012

Presentación en Castellón de "Manifiesto asténico" de Eloy Sánchez Guallart (Librería Babel)







Después de la presentación del día 18 en Librería Primado de Valencia, el viernes 26 de octubre se presentaba en la Librería Babel de Castellón, "Manifiesto asténico", mi primer libro de poemas,en el que he estado trabajando estos últimos meses. El libro estrena la colección de poesía Astrolabio de la recién nacida Ediciones Urania creada por la poeta castellonense Amelia Díaz Benlliure. Como véis, en este proyecto todos somos novatos, lo único que nos sobra es ilusión. No me quiero olvidar del magnífico trabajo de David Díaz Mundina con el diseño, y agradecer a todos los que acudísteis a Babel, a los que estuvísteis en alma y los que me habéis apoyado todo este tiempo. Todos habéis sido compañeros en este placentero viaje.

Y como los libros además de leerse, se venden, os dejo unas recomendaciones comerciales: el libro se podrá adquirir en la web de Urania ediciones, en la Librería Primado de Valencia, en Librería Babel y Librería Argot de Castellón y muy pronto en la mejores librerías del país, al precio de + ó - un par de copas de sábado. ¡Resérvalo ya! 

Eloy Sánchez Guallart                             





















viernes, 12 de octubre de 2012

Por ejemplo



Sigue haciendo calor y no me afeito.

Hay un error quirúrgico en la sala de espera.
En el purgatorio una bañera helada sin toalllas.

Yo cito una frase célebre sin autor
y no recuerdo el asiento de los trenes
ni el nombre de la estación.

Hace calor porque debe hacerlo
y es así
tan previsible
como una camiseta en el respaldo de una silla.

Nada vuelve a ser igual
pero el río arrastra
una corriente homogénea
de piedras sin rozadura
y árboles en la ribera que fijan su destierro.

Hace calor por ejemplo.
Lo acaban de decir en todos los telediarios.

Se ha pinchado el balón en las ascuas de la hoguera.
¿Qué hora es si el reloj perdió sus números?
¿Qué hora es a las 19:03?


Eloy Sánchez Guallart



lunes, 23 de julio de 2012

Como si aún fuera posible



Ahora sé que lo vivido es un mirar hacia adelante.
Que el pasado es una trampa que anilla a la nostalgia
y la pinta brava y poderosa
cuando fue solo esa cosa que usan las señoras
para resguardarse del sol en los mercados.

Sé que somos en las calles mucho más
que la senda airosa que nos proponen
las leyes que cotidianamente
nos alejan de la puerta verde y el reloj sin patas.

Desde los minaretes de la ciudad tótem
suena una vez más la canción eclipse.

Nosotros juntamos los cuerpos con la sola ayuda
de la lámpara y la cama

Mi pelo es tu alfombra de duelos.
Nos encontramos sin buscar
porque no hemos sido derrotados.
Emerjo a un amor fugitivo
en un mar que anochece cálculos.

Todas las farolas se han secado
y hay un hoyo desde el que veo el sur en la otra orilla.
El tiempo persiste, caza lento.
Una mujer murió ayer y nadie puede
decir que fuera injusto.

Nosotros juntamos los cuerpos
como si aún fuera posible.


Eloy Sánchez Guallart